100 días de Bre-B: los aprendizajes en ciberseguridad que deja el nuevo sistema de pagos en Colombia
Kaspersky analiza los primeros meses del nuevo sistema de pagos inmediatos del país y toma la experiencia de PIX en Brasil como referencia para fortalecer la ciberseguridad del ecosistema financiero.
14 de enero de 2026. Se cumplen cien días del inicio de operaciones de Bre-B, el nuevo sistema de pagos inmediatos en Colombia, pero la conversación ya no gira solo alrededor de la velocidad y la adopción. Hoy, el foco empieza a ponerse en la seguridad digital. En este contexto, Kaspersky analiza los principales aprendizajes que deja esta primera etapa y cómo la experiencia de PIX en Brasil ofrece claves concretas para fortalecer la protección del ecosistema financiero colombiano.
La experiencia internacional demuestra que cada vez que se introduce un sistema de pagos inmediato, el comportamiento de los ciberdelincuentes evoluciona con la misma rapidez que la tecnología. Brasil vivió este proceso con PIX pues, en paralelo al crecimiento acelerado de las transacciones, surgieron nuevas modalidades de fraude basadas principalmente en ingeniería social, suplantación de identidad digital y robo de credenciales. Sin embargo, el país también enfrentó un punto de inflexión cuando un ciberataque afectó a proveedores de infraestructura conectados al ecosistema financiero y al sistema de pagos del Banco Central, lo que derivó en el uso indebido de cuentas de reserva y movimientos no autorizados entre instituciones.
Aunque el ataque no afectó directamente al Banco Central, sí evidenció una realidad clave para los sistemas de pagos inmediatos. Los riesgos ya no se concentran en una sola entidad: hoy, la seguridad depende de todo el ecosistema, desde bancos y fintech hasta proveedores tecnológicos y operadores que conectan al usuario con la infraestructura central.
En Colombia, los primeros 100 días de Bre-B reflejan un patrón similar al observado en Brasil durante sus etapas iniciales. Desde el análisis de Kaspersky, las amenazas identificadas hasta ahora confirman que el principal desafío no está en la solidez técnica del sistema, sino en la forma en que las personas interactúan con él.
Los delincuentes han encontrado en el desconocimiento inicial sobre el uso de llaves digitales, en la confianza excesiva en mensajes electrónicos y en la urgencia que generan las falsas alertas, un terreno fértil para desarrollar campañas de fraude. A esto se suma la alta frecuencia de uso de los pagos digitales en el país. Según el estudio Banca Digital de Kaspersky, el 21% de los colombianos utiliza estos métodos entre una y tres veces al día, mientras que el 53% lo hace entre una y tres veces por semana, un contexto que amplía la exposición a este tipo de amenazas.

En ese contexto, los equipos de investigación de Kaspersky han detectado durante estos primeros meses una combinación de tácticas que se repiten con frecuencia. Entre ellas, campañas de phishing que utilizan el nombre de Bre-B para engañar a los usuarios, la creación de múltiples dominios maliciosos que imitan procesos de registro y transferencia, y el uso de técnicas como el SIM Swap, mediante las cuales los delincuentes toman control del número celular de la víctima para interceptar códigos y avanzar con fraudes financieros. Estos hallazgos muestran que los atacantes están aprovechando esta fase de adopción para mezclar distintos métodos de engaño y aumentar la probabilidad de éxito.
Por otro lado, la experiencia de PIX mostró que los pagos inmediatos no solo cambian la forma de mover dinero, sino también la manera de entender la ciberseguridad. Hoy, la protección ya no se concentra únicamente en los sistemas de los bancos, sino en la identidad digital de las personas. Números de celular, correos electrónicos y credenciales pasaron de ser datos de contacto a convertirse en piezas clave del entorno financiero, lo que amplía el espacio de acción de los delincuentes y obliga a repensar dónde empieza realmente la seguridad.
A esto se suma la velocidad con la que ahora se realizan las transacciones. Cuando el dinero se mueve en segundos, ya no basta con reaccionar después de un fraude. La experiencia brasileña mostró que es necesario anticiparse, con monitoreo constante y mayor coordinación entre instituciones.
“Los primeros meses de un sistema de pagos inmediato son clave para entender cómo se reconfiguran los riesgos digitales. Lo que vimos en Brasil con PIX fue muy ilustrativo: no solo crecieron los fraudes basados en ingeniería social, sino que también quedó claro que la seguridad de estos ecosistemas es sistémica. Un incidente en un proveedor o en un eslabón de la cadena puede tener impacto en todo el sistema financiero. Con Bre-B estamos en ese mismo punto de aprendizaje. La gran lección es que la confianza en los pagos digitales no se construye solo con infraestructura sólida, sino con usuarios informados, coordinación entre actores y una visión clara de protección de la identidad digital como eje estratégico”, analiza Fabio Assolini, director del Equipo Global de Investigación y Análisis para América Latina en Kaspersky.
Para reducir las vulnerabilidades al usar sistemas de pago inmediatos, los expertos de Kaspersky recomiendan para los usuarios:
- Desconfiar de mensajes que generen urgencia. Alertas sobre bloqueos, validaciones o transferencias pendientes suelen usarse para engañar y robar información.
- No hacer registros ni validaciones desde enlaces. Cualquier proceso relacionado con llaves o pagos debe hacerse solo desde la app oficial del banco o escribiendo la dirección directamente en el navegador.
- Proteger la identidad digital. El número de celular, el correo y las credenciales son hoy la puerta de entrada a la vida financiera. No compartirlos en formularios dudosos y activar capas extra de seguridad cuando sea posible.
- Mantener los dispositivos protegidos. Contar con una solución de seguridad como Kaspersky Premium ayuda a bloquear enlaces maliciosos, detectar páginas falsas y reducir el riesgo de caer en fraudes digitales.
En el caso del ecosistema financiero, la compañía recomienda:
- Tratar la identidad digital como infraestructura crítica, reforzando los controles frente a fraudes como el SIM Swap y la suplantación de identidad.
- Pasar de un modelo reactivo a uno preventivo, incorporando análisis de comportamiento y detección temprana en los flujos de pagos inmediatos.
- Fortalecer la ciberresiliencia del ecosistema, apoyándose en soluciones de inteligencia de amenazas, monitoreo avanzado y respuesta a incidentes como las que ofrece Kaspersky para bancos, fintech y proveedores tecnológicos.

