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Crecen las actividades extracurriculares en Colombia y con ellas la necesidad de pólizas que protejan a niños y jóvenes

Cerca del 40% de los niños en Colombia sufre algún accidente escolar al año, una cifra que resalta la importancia de ampliar la protección a academias, clubes y programas culturales.

Bogotá, enero de 2026. El auge de actividades extracurriculares —deportes, artes y programas recreativos— trae consigo una nueva necesidad para padres e instituciones: pólizas que realmente protejan a niños y jóvenes fuera del ámbito escolar formal. Las academias de danza, clubes deportivos y centros culturales registran mayor demanda, sobre todo en vacaciones y al inicio del año académico, pero esa mayor participación también aumenta la exposición a riesgos como caídas, contusiones y lesiones durante entrenamientos.

Aunque estos espacios aportan al desarrollo físico, emocional y social de los menores, también representan riesgos naturales asociados a la actividad como caídas, contusiones o lesiones. Frente a este panorama, estas academias han empezado a revisar cómo proteger mejor a los menores que participan en sus actividades, aun cuando no sean instituciones educativas formales. Pues, según cifras del DANE, en años pasados, de 7 millones de niños que estuvieron matriculados en cerca de 53.000 sedes educativas del país, alrededor de un 40 % sufrió algún tipo de accidente.

Aunque estos datos corresponden al entorno escolar formal, sirven como llamado de atención para cualquier espacio en el que niños y jóvenes pasan varias horas al día realizando actividades físicas. Son espacios valiosos para el desarrollo, pero basta un segundo para que ocurra un accidente. Por eso las pólizas de accidentes han ganado tanta relevancia, pues constituyen una garantía de tranquilidad para las familias.

“Al contratar una póliza de accidentes para niños y jóvenes, es fundamental que las instituciones —sean colegios, academias deportivas, centros culturales o programas recreativos— analicen más allá del costo y se concentren en el alcance real de la cobertura. Un buen seguro no solo debe responder ante los accidentes que ocurren dentro de sus instalaciones, sino también durante actividades extracurriculares, entrenamientos, salidas o desplazamientos asociados a la operación cotidiana”, asegura Camilo Rodríguez, vicepresidente Técnico de HDI Seguros.

Los registros internos de aseguradoras confirman la necesidad de coberturas adecuadas, pues, de acuerdo con cifras de HDI Seguros, la frecuencia de accidentes entre jóvenes asegurados es de 1,5 siniestros por cada 1.000 participantes, y el 95 % de estos casos corresponde a gastos médicos por contusiones, esguinces, fracturas leves o lesiones típicas de la práctica deportiva.

“Nuestra póliza de accidentes personales juveniles está diseñada para acompañar la realidad de estas nuevas generaciones. Ofrece coberturas amplias como gastos médicos por accidente —que pueden llegar hasta 10 millones de pesos según el plan—, indemnización por muerte accidental, invalidez permanente y reembolso de matrícula en casos graves. También incluye beneficios como urgencias odontológicas, protección internacional y orientación psicológica. Es un producto pensado para instituciones que quieren brindar tranquilidad real a las familias”, concluye Camilo Rodríguez, vicepresidente Técnico de HDI Seguros.

Asimismo, es clave revisar la red de atención médica, los tiempos de respuesta en caso de emergencia y la claridad de los procedimientos para reportar un siniestro. Y, sobre todo, mantener una comunicación fluida con las familias, para que conozcan los beneficios de la póliza y sepan cómo actuar ante un eventual accidente.

“Nuestra póliza tiene cobertura en todo el territorio nacional, siempre que las clínicas hagan parte de la red. Los eventos por fallecimiento o incapacidad están protegidos en cualquier lugar, pero la atención médica fuera del país requiere contar con asistencia internacional. Esta asistencia es un complemento opcional que amplía significativamente el alcance del seguro; para explicarlo mejor, una póliza estándar puede costar cerca de 30 mil pesos, mientras que con asistencia internacional puede llegar a 80 mil”, concluye Camilo Rodríguez, vicepresidente Técnico de HDI Seguros.

Además de ofrecer protección, estas pólizas se están convirtiendo en un distintivo de formalidad y profesionalismo para las instituciones que trabajan con niños y jóvenes, algo que las familias cada vez valoran más al elegir estos servicios. Este aumento de oferta demuestra que el segmento está creciendo y que existe una competencia natural entre instituciones para atraer a las familias con programas más completos y responsables.

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