El ahorro de agua y energía ya es una prioridad para los hogares colombianos, así está ayudando la tecnología
Las nuevas tecnologías incorporadas en los electrodomésticos están ayudando a las familias a optimizar recursos dentro del hogar sin sacrificar comodidad, practicidad ni desempeño.
Bogotá, junio de 2026. Las conversaciones sobre ahorro de agua y energía han cobrado mayor relevancia en los últimos años. Factores como la variabilidad climática, la necesidad de optimizar recursos y el interés creciente por reducir el impacto ambiental han llevado a que cada vez más hogares busquen soluciones prácticas para incorporar la sostenibilidad en su vida cotidiana.
En este contexto, la sostenibilidad dentro del hogar ya no depende únicamente de los hábitos de las personas. Si bien acciones como apagar las luces o cerrar la llave mientras se realizan tareas cotidianas siguen siendo fundamentales, hoy la tecnología está desempeñando un papel cada vez más relevante en la manera en que las familias gestionan recursos como el agua y la energía.
Esta tendencia responde a una preocupación creciente de los colombianos por adoptar prácticas de consumo más responsables. De acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el 92,2% de los hogares del país realizó al menos una práctica para reducir el consumo de agua y energía, una cifra que evidencia cómo la eficiencia se ha convertido en una prioridad dentro de la vida cotidiana.
En este contexto, los electrodomésticos han evolucionado para responder a nuevas necesidades de los consumidores, incorporando tecnologías que permiten optimizar recursos y facilitar decisiones más conscientes sin afectar la experiencia de uso.
«Hoy los consumidores buscan soluciones que no solo aporten practicidad, sino también un impacto positivo en el uso de recursos y en la manera en que se relacionan con sus hábitos de consumo dentro del hogar. Por eso, en mabe entendemos la sustentabilidad como una combinación entre innovación, eficiencia y responsabilidad», señala Andrés Santana, Gerente de Sustentabilidad de mabe Colombia.
Actividades cotidianas como lavar la ropa, conservar alimentos o cocinar representan oportunidades para incorporar tecnologías que ayuden a optimizar recursos. Por ello, la innovación aplicada a los electrodomésticos se ha convertido en un factor cada vez más valorado por los consumidores al momento de equipar sus hogares.
Uno de los ejemplos de esta evolución es Aqua Saver Green, una tecnología desarrollada por mabe para optimizar el consumo de agua y energía durante los procesos de lavado. Este tipo de innovaciones buscan responder a una realidad cada vez más presente en los hogares: la necesidad de hacer un uso más eficiente de los recursos sin sacrificar desempeño o funcionalidad.
La importancia de estas tecnologías también ha sido identificada dentro de las estrategias de eficiencia energética del país. La Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) ha señalado que el recambio tecnológico de electrodomésticos eficientes hace parte de las medidas con mayor potencial para reducir el consumo energético en el sector residencial, contribuyendo al uso más eficiente de los recursos en los hogares colombianos.
Sin embargo, la sostenibilidad va más allá del uso eficiente de los electrodomésticos. Cada vez cobra más relevancia la gestión responsable de los equipos al final de su vida útil y la promoción de modelos que fomenten la reutilización y el aprovechamiento de materiales.
Bajo esta visión, mabe también impulsa iniciativas como Green Cycle, orientadas a promover una gestión más responsable de los electrodomésticos y fortalecer la conversación sobre sostenibilidad y economía circular dentro de los hogares. Para la compañía, el hogar del futuro será aquel donde la tecnología y las decisiones de consumo trabajen de manera conjunta para optimizar recursos, prolongar la vida útil de los productos y facilitar prácticas más responsables en la vida cotidiana.
Más allá de una tendencia, la eficiencia se está consolidando como un criterio de decisión para millones de familias colombianas. Y en ese proceso, la innovación aplicada al hogar tiene el potencial de transformar acciones cotidianas en beneficios concretos para las personas, sus finanzas y el medio ambiente.

