Bitcoin se mantiene en un rango limitado de $78,000 tras el alto el fuego
Bitcoin ha superado los $78.000 y el impulso del precio es claramente alcista desde que rompió los máximos previos cercanos a los $72.000. Este movimiento es resultado de dos shocks simultáneos —uno geopolítico y otro on-chain— ocurridos con menos de 72 horas de diferencia.
Nuestra tesis se mantiene cautelosamente positiva, impulsada por la resolución de tres catalizadores clave dentro de un escenario constructivo: el nuevo cierre del Estrecho de Ormuz el 19 de abril, el exploit de KelpDAO el 20 de abril, y las pérdidas acumuladas por exploits en DeFi durante abril, que superaron los $606 millones.
El trasfondo estructural no ha cambiado. Las reservas en exchanges se ubican en 2,41 millones de BTC, un mínimo de siete años que representa el 5,88% del suministro en circulación. Las billeteras de grandes inversores (whales) con más de 1.000 BTC añadieron 270.000 BTC en los últimos 30 días, la mayor acumulación mensual desde 2013. Estos no son indicadores de un mercado a punto de caer abruptamente, sino de uno que está absorbiendo oferta con intención. En el corto plazo, el sesgo es bajista por factores geopolíticos y dinámicas de derivados; sin embargo, la tesis estructural de mediano plazo permanece intacta.
Bitcoin alcanzó esta semana la mitad de su actual ciclo de halving, con la red llegando al 50% de los aproximadamente 210.000 bloques entre el halving de abril de 2024 y el próximo, previsto para 2028. Este hito marca el punto en el que la emisión de nueva oferta comienza su descenso final hacia la próxima reducción de recompensas, que pasará de 3,125 a 1,5625 BTC por bloque: la última etapa en la que las recompensas por bloque superan 1 BTC.
La tesis del reciclaje del dólar
La narrativa macro dominante sostiene que el crecimiento de la Inteligencia Artificial está reduciendo la tasa de interés neutral, adelantando recortes de tasas y, en consecuencia, debilitando el dólar. Sin embargo, los datos no respaldan esta interpretación. En nuestra visión, la tendencia actual de depreciación del dólar responde a una Reserva Federal estructuralmente condicionada.
La Fed está limitada porque el índice PCE se mantiene persistente, lo que impide que la inflación vuelva de forma sostenida a su objetivo. Además, los datos de empleo, que superaron ampliamente las expectativas, refuerzan la idea de que un “aterrizaje suave” no está en curso. Un mercado laboral fuerte debilita el argumento necesario para justificar recortes de tasas en este momento. Al mismo tiempo, subirlas implicaría el riesgo de desestabilizar un entorno crediticio ya frágil.
Ormuz y el flujo hacia coberturas geopolíticas
Irán volvió a cerrar el Estrecho de Ormuz el 18 de abril tras la negativa de Estados Unidos a levantar su bloqueo portuario. Dos petroleros indios fueron atacados y el USS Spruance interceptó al buque Touska, con bandera iraní, el 19 de abril, en el primer enfrentamiento directo en el bloqueo. Aunque el alto el fuego formal se ha extendido de manera indefinida, el estrecho sigue operativamente disfuncional desde el fin de semana. Una resolución en cualquier dirección es el catalizador de mayor impacto en los mercados.
El comportamiento de Bitcoin durante esta escalada ha sido particularmente relevante desde el punto de vista analítico. Los activos bajo gestión (AUM) de los ETP de activos digitales aumentaron un 9,4%, alcanzando los $140.000 millones desde el inicio de la crisis, en un período en el que los activos tradicionales de refugio registraron presión vendedora. Bitcoin está mostrando una función parcial de cobertura para inversores multi-activo, un comportamiento ya observado en marzo de 2022 y agosto de 2024. La señal clave para el resto de la semana será el delta de volumen acumulado en spot (CVD) durante las aperturas de Asia y Estados Unidos, especialmente en torno al vencimiento del alto el fuego.


