Ionix redefine su marca incorporando las capacidades de Zeleri para unificar seguridad digital y pagos en una sola plataforma
La empresa de tecnología especializada en seguridad transaccional que ha desarrollado soluciones para compañías como Transbank, BCI Manchbank, CreCCU y Chilexpress, integró sus unidades Ionix Trust e Ionix Payments bajo una sola arquitectura tecnológica, con foco en Colombia, Chile y Perú.
En Colombia cuenta con empresas aliadas para sus soluciones que permiten robustecer procesos de validación de identidad, autenticación, prevención de fraude y análisis de riesgo.
Bogotá. Colombia junio de 2026. En medio del crecimiento sostenido de los pagos digitales en Latinoamérica, el aumento de los intentos de fraude y la presión de las empresas por operar con menos proveedores tecnológicos, la compañía chilena Ionix Latam anunció un rebranding que busca consolidar en una sola plataforma sus capacidades de identidad digital, prevención de fraude y procesamiento transaccional.

Robert Massé, CEO de Ionix Latam
El cambio formaliza la integración de Ionix Trust y de Ionix Payments, la pasarela de pagos anteriormente conocida como Zeleri, consolidando dos plataformas complementarias que operan de forma coordinada y cohesionada. Robert Massé, CEO de Ionix Latam, asegura que la decisión responde a una transformación estructural del mercado, donde seguridad y pagos dejaron de operar como procesos separados:
“El fraude ya no ocurre antes o después del pago, sino dentro del flujo transaccional, combinando identidad, comportamiento y contexto. Cuando estas capacidades operan por separado, se pierden señales clave que afectan directamente la calidad de la decisión”, señaló Massé.
La compañía tecnológica chilena, que ha desarrollado soluciones para organizaciones líderes en Latinoamérica como Transbank, Machbank, Chilexpress y diversas empresas de los sectores financiero, retail y comercio electrónico, anunció esta nueva etapa de crecimiento regional con foco en mercados estratégicos como Colombia, Chile y Perú.
En Colombia, IONIX ha fortalecido su ecosistema de soluciones a través de alianzas tecnológicas con empresas líderes que permiten robustecer procesos de validación de identidad, autenticación, prevención de fraude y análisis de riesgo. Estas capacidades ayudan a las organizaciones a enfrentar desafíos crecientes asociados a la suplantación de identidad, el fraude digital y la protección de transacciones en entornos cada vez más interconectados.

Mario Aranda, director regional de Ionix Latam.
Desde la firma explican que uno de los principales impactos de esa fragmentación está en la eficiencia operacional y en la conversión de ventas. “Los sistemas antifraude no siempre cuentan con la totalidad de la información de la transacción y los motores de pago no incorporan un scoring de riesgo profundo. Eso deriva en más fraude o en falsos positivos, ambos con impacto directo en los ingresos”, agregó Mario Aranda, director regional de Ionix Latam.
Ionix Latam apunta a que este escenario se ha vuelto especialmente visible en los mercados que tienen presencia como Chile, Colombia y México, donde la adopción digital avanza con rapidez, pero la confianza sigue siendo un factor crítico. Según estimaciones de la industria recogidas por la compañía, el fraude en comercio electrónico en Latinoamérica puede representar entre 1% y 3% del volumen transaccionado, mientras que los falsos rechazos pueden impactar entre 5% y 10% de las ventas rechazadas.
En paralelo, el director regional sostiene que la industria está migrando hacia modelos de “embedded finance”, donde pagos, identidad y gestión de riesgo convergen en una sola capa tecnológica. “Hoy cada validación adicional, como redirecciones o verificaciones fuera del flujo, introduce fricción y termina impactando la conversión. El desafío es lograr seguridad sin romper la experiencia del usuario”, afirmó Aranda.
Con esta integración, IONIX busca posicionarse como un aliado estratégico para organizaciones que requieren proteger sus operaciones digitales de extremo a extremo, reduciendo riesgos, optimizando procesos y fortaleciendo la confianza de los usuarios en un entorno donde la seguridad y la experiencia digital ya no pueden gestionarse por separado.

