Educación 

Día Internacional de la Educación: ¿Cómo preparar a los empleados en la nueva era de alfabetización digital?

De aquí a 2027, el 44 % de las habilidades laborales cambiará, y 6 de cada 10 personas necesitarán procesos de capacitación o reskilling para seguir siendo competitivas.

Una experta comparte cinco claves prácticas para que las organizaciones fortalezcan las capacidades de sus equipos y los preparen para entornos laborales cada vez más automatizados.

Bogotá, enero de 2026. En la actualidad,la aceleración de la tecnología está cambiando de forma estructural la manera en que trabajan las organizaciones. Pues, ya no basta con que los colaboradores sepan “usar” algunas herramientas, hoy se habla de una nueva alfabetización digital que implica entender qué hace la tecnología, cuándo y cómo apoyarse en ella, y de qué manera se puede integrar estratégicamente a los procesos cotidianos para generar valor.

En este contexto, también cobra especial relevancia la combinación entre hard skills y human skills que permitan analizar, adaptarse, comunicarse mejor y tomar decisiones informadas. De hecho, según el Future of Jobs Report del Foro Económico Mundial, de aquí a 2027, el 44 % de las habilidades laborales cambiará, y 6 de cada 10 personas necesitarán procesos de capacitación o recualificación para mantenerse vigentes en el mercado laboral.

“Hoy, no basta con que los colaboradores aprendan a manejar plataformas o aplicaciones. La nueva alfabetización digital exige desarrollar pensamiento crítico, aprendizaje continuo y criterio para integrar la tecnología a los procesos del negocio. Por eso, las empresas necesitan formar talento que combine hard skills como analítica, automatización o IA, con soft skills que les permitan adaptarse, comunicarse mejor y tomar decisiones responsables en contextos de transformación”, explica María Isabel Carrascal, gerente de Educación, Empleo y Desarrollo Empresarial de Compensar.

Un ejemplo de cómo este reto se está abordando desde el entorno empresarial es la apuesta de Compensar por fortalecer la formación de las personas a través de una amplia variedad de programas que integran competencias digitales, desarrollo humano y aplicación práctica, orientados a cerrar brechas de conocimiento y traducir la tecnología en resultados concretos para las organizaciones.

Siguiendo a Carrascal, “la formación cobra verdadero sentido cuando se conecta con los desafíos reales del negocio. Por eso, hemos consolidado una oferta que combina bootcamps y cursos prácticos en inteligencia artificial y prompting, con programas donde el aprendizaje se articula con el bienestar, de manera que las personas no solo adquieran conocimientos técnicos, sino que desarrollen capacidades para identificar oportunidades de mejora, ser más resilientes y trabajar mejor en equipo”.

A partir de esta experiencia, y en el marco del Día Internacional de la Educación, que se conmemora cada 24 de enero, la experta presenta 5 claves para que las organizaciones fortalezcan las capacidades de sus equipos y los preparen para entornos laborales cada vez más automatizados:

  • Definir un propósito claro: antes de incorporar nuevas tecnologías, es fundamental establecer para qué se van a usar y qué necesidades reales del negocio buscan resolver. Esto permite enfocar la formación, alinear a los equipos y evitar inversiones dispersas o sin impacto.
  • Fortalecer hard skills focalizadas: la formación en analítica, automatización o inteligencia artificial debe responder a roles y funciones concretas, para que las personas desarrollen habilidades pertinentes, aplicables y con impacto directo en su trabajo.
  • Desarrollar power skills de forma continua: capacidades como la adaptación al cambio, el pensamiento crítico, la comunicación asertiva y el aprendizaje permanente son hoy determinantes para integrar la tecnología de manera efectiva, ética y con sentido humano.
  • Promover culturas de aprendizaje: más allá de cursos aislados, las organizaciones deben construir entornos donde las personas puedan aprender de forma constante, experimentar, recibir acompañamiento y ganar confianza para desenvolverse en contextos de alta transformación.
  • Integrar formación y bienestar: articular la capacitación técnica con el desarrollo humano y el cuidado de las personas favorece la colaboración, fortalece el clima laboral y construye entornos productivos donde los equipos confían en sus decisiones y en el rumbo de la organización.

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