Existen 6 tipos de fraude por mensaje de texto, ¿sabe usted cómo identificarlos?
Tanto los usuarios como las empresas son víctimas de los fraudes por mensaje de texto,pero saber identificarlos permite que se actúe de manera preventiva ante este fenómeno delincuencial.
Colombia, octubre de 2026 – Los fraudes por mensaje de texto han sido uno de los problemas más recurrentes a lo largo del 2026. La Comisión de Regulación de Comunicaciones reveló que se reclaman más de $252 millones por fraudes que llegan a través de llamadas y mensajería.
Estas cifras se suman a una tendencia global. De acuerdo a cifras divulgadas por Infobip, plataforma global de comunicación basada en la nube con presencia en Colombia, las pérdidas globales en la industria en 2025 alcanzaron los 41.820 millones de dólares; los engaños por mensajes de texto han generado fraudes que superan los 400 millones de dólares.
“La lucha constante del sector de la comunicación es la de reforzar la seguridad para que el bolsillo de los usuarios no se vea golpeado”, indica Janeth Rodríguez, VP de Revenue para Infobip Latam, “además de contribuir a la estabilidad de financiera de las empresas, además de su reputación, no se caiga, más aún cuando los canales digitales representan el grueso de la interacción entre las personas y las empresas o marcas que les proporcionan sus bienes o servicios”
Por eso, según recomienda la experta, es importante comprender las señales de alerta de las seis modalidades de fraude más comunes para que la ciudadanía y los negocios en Colombia actúen preventivamente.
La primera modalidad es el “smishing”, donde el delincuente suplanta la identidad de un banco o comercio mediante enlaces maliciosos para capturar claves. Le sigue el “SMS spoofing”, técnica en la que el atacante altera el remitente para que la estafa aparezca dentro del mismo hilo de mensajes legítimos de una marca reconocida.
Por su parte, el “SIM swapping” o clonación de SIM ocurre cuando el criminal logra transferir la línea telefónica de la víctima a una nueva tarjeta, interceptando los códigos de seguridad (OTP) mientras el usuario pierde repentinamente la señal móvil.
“La regla de oro para los usuarios de a pie es desconfiar de mensajes con enlaces acortados o urgencias financieras repentinas”, advierte Janeth Rodríguez. “Para las empresas, en cambio, el reto está en monitorear la suplantación de su marca de forma preventiva. Hay señales, como cuando los propios clientes empiezan a reportar mensajes sospechosos dentro de sus hilos habituales o cuando los empleados alertan notificaciones falsas de áreas internas como finanzas o tecnología”.
En el terreno empresarial hay tres modalidades invisibles para el consumidor pero devastadoras para las operaciones.
Está el “SMS pumping”, una de las amenazas financieras más directas, en la que robots automatizados generan ráfagas masivas de solicitudes de códigos OTP a números internacionales sin que existan registros reales de usuarios, inflando la factura de mensajería del comercio en cuestión de horas.
También están las “rutas grises” y el “SMS trashing”, que degradan la calidad del servicio haciendo que las notificaciones críticas jamás lleguen a su destino final, mientras que el SMS spam masivo satura las redes y deteriora la reputación de los remitentes legítimos.
«En el caso del ‘SMS pumping’, la señal más clara para una empresa es ver un pico repentino en el volumen de envíos, pero con tasas de conversión de registros por debajo del 20%”, detalla la experta de Infobip. “Contar con soluciones de monitoreo automatizado en tiempo real permite bloquear estos patrones anómalos antes de que se conviertan en un problema de facturación o vulneren la seguridad de la empresa”.
Se requiere una acción coordinada entre tecnologías de detección y educación al consumidor para frenar la delincuencia digital. Medidas como la implementación de servicios de verificación de cambios de SIM (IMSI) y la adopción de canales de denuncia transparentes son muy efectivas.

