Biohacking matutino: optimizando el cuerpo desde el desayuno
Bogotá, 28 de enero de 2026. Cada vez más personas buscan potenciar su rendimiento físico y mental desde el momento en que despiertan. En ese camino, el biohacking, una práctica que combina ciencia, nutrición y hábitos conscientes para “optimizar” el cuerpo y la mente, ha encontrado en el desayuno su punto de partida ideal. Y no es casualidad, según la Escuela de Salud Pública de Harvard, quienes desayunan de manera equilibrada tienen hasta un 20% más de concentración y mejor desempeño cognitivo durante las primeras horas del día.
El biohacking matutino conecta con una idea simple pero poderosa, la forma en que comienzas la mañana puede definir el ritmo de todo tu día. Por eso, iniciativas como “Luker es Empezar Bonito el Día” promueven la importancia de esos pequeños rituales que equilibran cuerpo, mente y emociones, recordándonos que el bienestar no solo está en los grandes cambios, sino en los gestos cotidianos como disfrutar un buen desayuno, con sabor, calma y propósito.
El nutricionista dietista de la Universidad Javeriana, Manuel Rodríguez lo resume así: “El desayuno significa romper el ayuno, y la forma en que lo hacemos dice mucho de nuestra salud. Idealmente, ese ayuno se debería romper con tres cosas: proteína, fibra y grasa saludable”.
De acuerdo con Rodríguez, un desayuno balanceado es el primer hack biológico del día. En el caso colombiano, un ejemplo tradicional y sorprendentemente funcional es una porción de huevos, una arepa de maíz y una taza de chocolate caliente.
“Los huevos son una excelente fuente de proteína; la arepa aporta fibra y energía de liberación lenta; y el cacao, presente en el chocolate, ofrece grasas saludables que favorecen la síntesis de neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, relacionados con el bienestar y la motivación”, explica.
Investigaciones publicadas en Frontiers in Nutrition han demostrado que el cacao natural puede mejorar la memoria y la función cognitiva, gracias a su alto contenido de flavonoides, antioxidantes que protegen las neuronas. Además, la grasa natural del cacao, la manteca de cacao, tiene efectos cardioprotectores y antiinflamatorios.
El café, por su parte, sigue siendo un clásico del biohacking natural, un metaanálisis de la Universidad de Harvard encontró que el consumo moderado de café (de dos a tres tazas al día) está asociado con una reducción del 15% en el riesgo de enfermedades cardiovasculares y una mejora en los niveles de alerta mental. “Somos cafeteros por excelencia, y comenzar el día con un buen café es una maravillosa forma de activar el cuerpo y la mente”, dice Rodríguez.
Desde la perspectiva del biohacking, el café no solo estimula la concentración, sino que, al combinarlo con un desayuno balanceado, mejora la quema de grasa y la eficiencia metabólica. En otras palabras, ese primer sorbo de la mañana también puede ser un hack emocional: un momento de calma, energía y bienestar que, como propone Luker, te permite empezar bonito el día.

