Todo lo que hay que saber sobre el superescalado, la tecnología que lleva el cine clásico a la espectacularidad del 4K
Los nuevos sistemas de procesamiento de imagen con inteligencia artificial permiten que contenidos grabados en resoluciones antiguas se optimicen en tiempo real para pantallas 4K, mejorando nitidez, contraste y profundidad visual.
Tecnologías como el superescalado de 4K analizan texturas, bordes y patrones de imagen para reconstruir píxeles faltantes, permitiendo que películas y series de décadas pasadas se disfruten con una calidad cercana a la de producciones actuales.
Bogotá, abril de 2026. Durante décadas, el tamaño del televisor era el principal criterio al momento de comprar uno. La resolución, en cambio, pasaba casi desapercibida. Antes de la llegada del HD, cualquier contenido, desde películas clásicas hasta programas de televisión, se veía inevitablemente algo borroso en pantalla.
Ese panorama comenzó a cambiar con la aparición de los primeros televisores HD (720p) y se aceleró con la evolución hacia Full HD (1080p), 4K y más recientemente 8K, formatos que elevaron de manera radical las expectativas de calidad visual de los espectadores.
Hoy, en países como Colombia, donde el consumo de contenido en plataformas de video bajo demanda continúa creciendo, surge un nuevo desafío: gran parte de las producciones disponibles fueron grabadas antes de la era UHD, lo que genera imágenes pixeladas o poco definidas cuando se reproducen en televisores de última generación.
Para cerrar esa brecha tecnológica, los fabricantes están incorporando un procesamiento inteligente de imagen, capaz de reconstruir información visual que no existe en la señal original. LG ha desarrollado esta solución bajo el concepto de superescalado de 4K, una tecnología que utiliza inteligencia artificial para mejorar contenidos de menor resolución.
“Con procesadores como el alpha 7 AI Gen8, disponible en modelos como el LG UHD AI 4K Smart TV, logramos que los usuarios en Colombia disfruten de una claridad técnica que antes era imposible en contenidos de archivo”, explica Laura Piñeros, especialista de Marketing de LG Media Entertainment Solution.
El proceso ocurre en tiempo real. El televisor analiza texturas, bordes y patrones visuales del contenido original y los compara con una base de aprendizaje previamente entrenada. A partir de este análisis, el sistema reconstruye los píxeles faltantes para acercar la imagen lo máximo posible a la densidad de detalle de una señal 4K.
A diferencia de métodos tradicionales que simplemente amplían la imagen, el sistema prioriza la reconstrucción visual de objetos y rostros, manteniendo la fluidez mediante un control dinámico del brillo y del contraste.
Para los entusiastas del cine, esta tecnología significa que películas filmadas hace décadas pueden apreciarse con una nueva profundidad visual. Clásicos como El mago de Oz, Lo que el viento se llevó, o producciones más recientes pero anteriores a la era UHD, como Titanic o Apollo 13, pueden recuperar detalles que antes pasaban desapercibidos en pantallas de gran formato.
Los televisores QNED y OLED de LG complementan esta experiencia con HDR10 Pro, una tecnología desarrollada por la compañía que optimiza el contraste y el brillo escena por escena, permitiendo que los colores y los niveles de luminosidad alcancen un mayor rango dinámico.
“Nuestro compromiso técnico es ofrecer herramientas que permitan a los colombianos redescubrir sus catálogos favoritos con una precisión superior. Al integrar el superescalado de 4K en nuestras referencias QNED y OLED, democratizamos el acceso a una calidad de imagen que antes estaba reservada para estudios de postproducción”, concluye Piñeros.
La integración de inteligencia artificial en el procesamiento de imagen está redefiniendo el papel del televisor dentro del ecosistema del entretenimiento. Más allá de reproducir contenido, los televisores actuales funcionan como verdaderos centros de restauración digital, capaces de adaptar producciones de distintas épocas a los estándares visuales de las pantallas modernas.


