Reduzca el desperdicio de comida activando estos sistemas en su nevera inteligente
En un país donde el 25,5 % de los hogares enfrentan inseguridad alimentaria, la conservación inadecuada dentro del refrigerador acelera la pérdida de frutas y verduras; nuevas tecnologías de purificación de aire y estabilidad térmica buscan extender su vida útil y reducir el impacto en la canasta familiar.
Sistemas de filtración activa y flujos de frío dirigidos permiten disminuir la proliferación de bacterias y la maduración prematura de los alimentos, convirtiendo la innovación en refrigeración en una herramienta concreta para ahorrar y combatir el desperdicio doméstico.
Bogotá, marzo de 2026. En Colombia, el desperdicio de alimentos en los hogares continúa siendo una problemática silenciosa. Cada año se pierden millones de toneladas de comida, especialmente frutas y verduras, muchas veces por fallas en la conservación doméstica, compras excesivas o prácticas inadecuadas de almacenamiento. El dato resulta aún más sensible en un país donde, según la FAO, el 25,5% de los hogares enfrentan inseguridad alimentaria.
Una parte significativa de esta pérdida ocurre dentro de la nevera. Procesos como la oxidación acelerada y la proliferación de microorganismos reducen la vida útil de los alimentos cuando no existe una temperatura uniforme ni una correcta circulación de aire. A esto se suma la acumulación de gases como el etileno, responsable de acelerar la maduración prematura de frutas y verduras.
“La conservación de los alimentos no depende únicamente del frío, sino de la calidad del aire y la estabilidad térmica que el electrodoméstico garantiza en cada compartimiento. Es un factor que termina impactando directamente el bolsillo, porque el desperdicio se traduce en un gasto innecesario en la canasta básica”, explica Catherin Ospina, gerente de mercadeo de LG Colombia.
En respuesta a este desafío, LG ha incorporado en su portafolio tecnologías diseñadas para optimizar la conservación y reducir la pérdida doméstica de alimentos. Una de ellas es Hygiene Fresh+, un sistema de filtración de cinco etapas que actúa como purificador interno del aire. Este mecanismo elimina hasta el 99,999 % de bacterias y neutraliza olores ácidos y alcalinos mediante la combinación de filtros de carbono y luz LED UV. El proceso succiona el aire interno, lo purifica y lo redistribuye limpio por toda la cavidad del refrigerador, reduciendo la carga bacteriana y prolongando la frescura, textura y sabor de los productos.
A este sistema se suma DoorCooling+, una tecnología que incorpora una salida adicional de aire en la parte superior frontal del equipo. Esta genera una “cascada de frío” que estabiliza rápidamente la temperatura, especialmente en los compartimentos de la puerta, tradicionalmente más vulnerables a las variaciones térmicas por la apertura constante. Al recuperar de forma casi inmediata el nivel óptimo de enfriamiento, se evita que los cambios bruscos afecten la composición celular de vegetales, frutas y lácteos.
“Al integrar soluciones que estabilizan la temperatura y purifican el ambiente interno, buscamos que las familias gestionen mejor sus recursos y puedan consumir productos frescos por más tiempo, sin preocupación constante por su deterioro”, señala Ospina.
El impacto de estas tecnologías trasciende la comodidad. Al extender la vida útil de los alimentos, disminuye la frecuencia de compra de productos perecederos y se reduce el desperdicio doméstico. En términos prácticos, la combinación de filtración activa y flujos de aire dirigidos no solo mejora la conservación, sino que optimiza la inversión en alimentación.
En un contexto donde la eficiencia del gasto familiar y la sostenibilidad se han convertido en prioridades, la innovación en refrigeración deja de ser un lujo tecnológico para convertirse en una herramienta concreta contra el desperdicio y en favor del ahorro.

